por Mary Hiland

Nota del editor: Esta publicaci√≥n forma parte de la nueva serie titulada Blind Parenting (La crianza de los hijos por padres ciegos) creada con el fin de proporcionar a los padres con deficiencias visuales relatos directos sobre c√≥mo puede criar a un ni√Īo de forma segura e independiente. La publicaci√≥n de hoy es el primer segmento de las opciones disponibles para alimentar al beb√© como madre ciega o con deficiencia visual.

La crianza de los hijos por padres ciegos: La lactancia materna Por Mary Hiland y su hija, Kara Fay

Poco tiempo despu√©s de casarme, mi oftalm√≥logo me inform√≥ que como yo sufr√≠a de retinitis pigmentosa, RP (tambi√©n conocida como retinitis pigmentaria), no deb√≠a tomar ning√ļn tipo de p√≠ldora anticonceptiva porque me podr√≠a provocar hemorragia en los ojos. Hay que tener en cuenta que esto ocurri√≥ en 1965, por lo que es posible que esta informaci√≥n ya no sea correcta. De cualquier forma, en ese momento me sent√≠ destrozada, ya que no quer√≠a quedar embarazada, al menos por algunos a√Īos. Dos hijos y cinco nietos m√°s tarde, puedo decir con confianza que me alegro de haber cambiado de opini√≥n o, mejor dicho, que Dios me haya cambiado de opini√≥n, ya que aproximadamente tres a√Īos m√°s tarde qued√© embarazada de mi hijo.

Cómo arreglárselas para ser madre de un bebé

Mientras reflexionaba sobre todas las cosas que la madre de un beb√© tiene que hacer, mi nivel de ansiedad se incrementaba. Yo no ten√≠a hermanos menores ni beb√©s en mi familia. Nunca hab√≠a cuidado ni√Īos. No sab√≠a nada sobre el cuidado de un beb√©. De hecho, fue mi esposo quien cambi√≥ el primer pa√Īal a nuestro reci√©n nacido cuando lo trajimos a casa. Siendo √©l el mayor de 12 hermanos, ten√≠a mucha experiencia. Luego estaba el asunto de sacar con la cuchara la compota del frasco y llevarla a la boquita del beb√©, sin embarrarle toda la cara y sin ensuciar mi ropa. Pronto me di cuenta de que este era un obst√°culo por el que no me ten√≠a que preocupar por algunos meses m√°s.

En ese momento, me aconsejaron que no le diera cereales hasta que no cumpliera los tres meses, y otros alimentos hasta que no cumpliera los seis, as√≠ es que ten√≠a tiempo para irme preparando para la tarea. Nuevamente, fue mi esposo quien le dio la primera cucharada de cereal porque √©l ten√≠a tantos deseos de formar parte de la hora de la comida. Hasta hace momento, hab√≠a sido exclusivamente mi trabajo y, lo que es m√°s importante a√ļn, hab√≠a sido mi placer y alegr√≠a darle de comer a mi beb√© yo sola, o con su padre cerca, maravill√°ndome de c√≥mo ocurr√≠a este milagro de producir el alimento perfecto.

La comida perfecta para el bebé

Cuando estaba a√ļn embarazada, ya hab√≠a tomado la decisi√≥n de amamantar. Ten√≠a sentido para m√≠. No tendr√≠a que preparar biberones o adivinar si la tetina estaba en su boca o en su nariz o por su mejilla. No tendr√≠a que lidiar con v√≥mito mal oliente. No tendr√≠a que hervir tetinas. No tendr√≠a el gasto de comprar leche maternizada, cuando yo ya ten√≠a en m√≠ su comida lista a todo momento y a la temperatura precisa, con la ventaja de tener una buena excusa para sentarme acurrucada a mi lindo ni√Īo y luego despu√©s a mi linda ni√Īa. De hecho, la hora de comer era la hora de acurrucarse, para todos. Me sentaba en el sill√≥n y le daba el pecho a mi ni√Īa con mi brazo alrededor de mi ni√Īo, mientras cont√°bamos historias o cant√°bamos.

Aprender a amamantar

Un día estaba mirando un programa de televisión cuando de pronto presentaron a una invitada que era representante de una organización que se llama La Liga de la Leche (La Leche League). Esta mujer describió cuán eficiente es la lactancia materna y cuán nutritiva es la leche materna para el bebé.

Habl√≥ de algunos posibles problemas, tales como dolor en los pezones, la congesti√≥n mamaria y el pudor que puede sentir la madre a la hora de darle el pecho al beb√© en p√ļblico. Se dieron respuestas a todos estos temas e incluso se ofreci√≥ material de lectura, que por supuesto ya est√° disponible en su p√°gina Web. Tambi√©n tienen un n√ļmero de tel√©fono gratuito: 1-877-452-5324.

La representante dijo que había grupos de apoyo locales de mujeres lactantes que se reunían para hablar sobre cualquier problema que pudieran estar teniendo y para compartir (bueno, para alardear) sobre el progreso de sus bebés. Tomé el teléfono Inmediatamente y hablé con la líder de este grupo y fui a mi primera reunión de La Liga de la Leche. Las mujeres fueron todas muy amables, comprensivas y tenían mucha experiencia y consejos. Así es que, cuando finalmente tuve a mi bebé, estaba lista y preparada. En pocos meses, me hice líder de La Liga de la Leche.

No se requiere montaje

Amamantar para m√≠ fue tan f√°cil como acurrucar a mi beb√© sobre mi pecho y dejarle encontrar el lugar que m√°gicamente produce dulce leche calentita, solo al succionar. Por cierto, la sustancia que sale durante el primer par de d√≠as se llama calostro. Es un l√≠quido amarillento claro que no se parece a la leche; se caracteriza por ser rico en nutrientes para el reci√©n nacido, e incluso ofrece protecci√≥n contra muchas enfermedades. Cuando se produce la subida de la leche, el organismo del beb√© ya est√° listo para recibirla. Reconozco que tuve mucha suerte, porque no siempre es tan f√°cil. A veces los beb√©s tienen dificultad para prenderse bien al pecho y algunos necesitan un poco de ayuda para darse cuenta de lo que deben hacer. Pero si se les presiona suavemente la mejilla con el pez√≥n, esto les hace girar la cabecita autom√°ticamente para encontrar el “grifo”.

Extraer con una bomba extractora de leche o con la mano

Actualmente parece que a las madres se les anima a comprar una bomba extractora para que se extraigan la leche y luego la pongan en recipientes limpios para cuando la necesiten, en caso de que no puedan estar a la hora de comer del bebé. En realidad, personalmente ni sé cómo luce una bomba extractora de leche materna y me alegro de que nunca necesité una. La extracción manual fue tan fácil para mí que usualmente amamantaba a mi bebé de un seno, mientras extraía leche del otro en una taza, al mismo tiempo. Cuando el bebé comienza a mamar, le leche sube a ambos senos, así que extraer leche manualmente es fácil de hacer. No quiero sonar presuntuosa, mas lo que quiero decir es que la extracción no tiene que ser un proyecto caro y complicado.

Las mejores cosas de la vida son gratis

No todas las madres pueden amamantar por diferentes razones. No obstante, para las mujeres de bajos ingresos y que pueden amamantar, la lactancia materna es asequible y generalmente mejor para el beb√©. La leche maternizada (conocida como “f√≥rmula”) es cara y a veces no tan f√°cil de digerir como la leche materna. Alimentar al beb√© con biber√≥n se populariz√≥ en los Estados Unidos durante la depresi√≥n cuando se consideraba una indicaci√≥n de riqueza si alguien se pod√≠a permitir el lujo de comprar f√≥rmula. Luego, en los a√Īos 50, el movimiento a favor de la lactancia materna regres√≥, excepto para aquellas mujeres que consideraban que la lactancia materna era una se√Īal de que no ten√≠an el dinero para comprar leche maternizada. Cuando me hice madre en 1969, La Liga de la Leche, establecida en 1956, mostraba a las madres que la lactancia materna es el alimento perfecto para los beb√©s y ense√Īaban tambi√©n las t√©cnicas de respiraci√≥n Lamaze para el parto natural. Aunque termin√© teniendo dos ces√°reas, lamento no haber usado las t√©cnicas de respiraci√≥n Lamaze durante el parto de mi primer hijo.

Qué comprar

Solo necesitar√° muy pocas cosas. La lanolina anhidra pura, que viene en un frasco peque√Īo y la puede conseguir en la farmacia, es el mejor remedio para aliviar el dolor en los pezones. No tiene ni sabor ni olor y no es da√Īino para el beb√©. Simplemente apl√≠quelo durante unas semanas justo despu√©s de amamantar para prevenir el agrietamiento de los pezones. Incluso si ya tiene los pezones agrietados, no le molestar√° al beb√©, aunque ser√° un poco inc√≥modo para usted. Pero al final, perseverar ante cualquier molestia, vale la pena. Use blusas con botones o cremallera al frente para facilitar el acceso a la hora de amamantar. Utilice un chal o una mantita para cubrirse y evitar exponer alguna parte de su pecho cuando d√© de amamantar al beb√© en p√ļblico. Por √ļltimo, un sujetador (sost√©n, corpi√Īo) maternal es esencial. Notar√° que al principio va a necesitar usarlos incluso para dormir, ya que sus pechos se llenan de leche entre cada lactancia. Tambi√©n va a necesitar un pa√Īito para pon√©rselo sobre el hombro para hacer eructar al beb√©. Los beb√©s amamantados tambi√©n vomitan, pero no es tan maloliente como el v√≥mito de los beb√©s alimentados con f√≥rmula.

No siempre es tan f√°cil

Hoy en d√≠a, hay especialistas en lactancia que ayudan a las madres primerizas en el arte de la lactancia materna. Es muy com√ļn que un especialista de este tipo la visite en el hospital para la primera lactancia. La primera vez que o√≠ hablar de esto, no lo pod√≠a creer. Me qued√© incr√©dula. Todo lo que hay que hacer es poner al beb√© en el pecho y ya. Pero, no es as√≠ para todos los beb√©s; ni para todas las mam√°s primerizas que no saben c√≥mo funciona el proceso, especialmente si el beb√© se tarda en entender su funci√≥n en esta actividad.

Cita de mi hija Kara

Mi hija Kara, al igual que yo, era y es una fiel creyente de los beneficios de la lactancia materna. Esto es lo que dijo:

“Me recuerdo claramente el d√≠a en el hospital cuando mi madre escuch√≥ por primera vez sobre la existencia de los consultores en lactancia, y la palabra ‘incr√©dula’ es una buena descripci√≥n de c√≥mo se sinti√≥. Para muchas, probablemente es s√≥lo una formalidad o una forma de sentirse apoyada. Yo no tuve ning√ļn problema con mi primer beb√© ni con el segundo. Fue con mi tercer beb√© con el que realmente tuve dificultades. Tuvimos un comienzo dif√≠cil con complicaciones durante el parto, lo que produjo que mi dulce chiquita tuviera que ser ingresada en la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN). En la unidad le dieron chupetes y la alimentaron con biberones, y es posible que esto pueda haber sido la causa de algunos de nuestros desaf√≠os, pero realmente no lo creo. Lo que s√≠ creo es que al igual que todos los partos son diferentes, tambi√©n lo son los beb√©s. Consultamos con su pediatra, un dentista pedi√°trico (que le corrigi√≥ un frenillo labial y uno lingual), much√≠simos libros, numerosos amigos, mi madre y unos cinco consultores en lactancia. Mi madre me dio un sabio consejo. Me dijo, ‚Äėantiguamente en los a√Īos 70, te hubi√©ramos dicho que te tomaras una copa de vino, pero s√© que no lo vas a hacer. ¬ŅQu√© te parece si alguien te prepara una tacita de t√©?‚Äô S√≠, relajarse realmente hace una gran diferencia. Un consultor en lactancia finalmente nos ayud√≥ a encontrar la combinaci√≥n perfecta que nos ayud√≥ a despegar hacia el rumbo correcto. Fueron momentos dif√≠ciles y definitivamente no fue un comienzo f√°cil como lo hab√≠a sido con mis dos primeros hijos. Pero ha habido tantos momentos en que me he alegrado tanto de haber perseverado y amamantado a mi beb√©‚ÄĚ.