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Cuando la pérdida de la visión le sucede a un familiar, todos los miembros de la familia tendrán que volver a aprender a comunicarse entre sí. Pocas personas que no han estado en esta situación se dan cuenta de lo mucho que nuestros ojos tienen que ver con la forma en que nos comunicamos, pero hay pasos que puede seguir para compensar.

Mantenga abiertas las líneas de comunicación

  • Retener las cosas sólo añade tensión. Diga lo que está en su mente con la mayor sensibilidad posible.
  • No tenga miedo de entablar las conversaciones difíciles. Hablar de temas difíciles significa enfrentar una situación emocional delicada, pero evitarlos es aún peor. Tómese el tiempo para pensar en lo que quiere decir y cómo lo quiere decir antes de iniciar la conversación.
  • Rompa el hielo … pero manténgase en el mismo tema. No abrume a su ser querido con demasiados temas a la vez.
  • Enfrente los temas difíciles directamente, pero también sea sensible. Especialmente ahora, cómo dice las cosas es tan importante como lo que estás diciendo. Siempre tenga un tono que suene como apoyo.
  • Dele a su pariente toda su atención cuando conversen.
  • Posponga las discusiones difíciles cuando las tensiones se están elevando o cuando usted esté a punto de distraerse.
  • Pídale ayuda a su familiar cuando lo necesite.

“Hola, mi nombre es …”: Hacer una conversación casual

Mientras que la mayoría de las personas con pérdida de visión tienen alguna visión, no debe asumir que pueden distinguir dónde se encuentra e incluso quién es usted cuando ambos están en la misma habitación. Aquí le damos algunas guías para hacer la conversación más fácil.

  • Identifíquese por su nombre cuando empiece a hablar. Por ejemplo, “Hola, Julia, es Sofía”.
  • Hable claro y directamente, y mire a la persona cuando se dirija a él o ella.
  • Use un tono y velocidad de conversación natural. A menos que la persona tenga una discapacidad auditiva no hay necesidad de alzar la voz.
  • Diríjase a la persona por su nombre, así sabrá inmediatamente que usted está hablando con él o ella en lugar de que con alguien que pasa o está cerca. (Si no conoce el nombre de la persona, dé un ligero toque en el brazo para que la persona sepa que se dirige a él o ella).
  • Sea un oyente activo. Dele a la persona una oportunidad para hablar. Responda con preguntas y comentarios para poder mantener la conversación. Recuerde, una persona que experimenta la pérdida de la visión no puede ver necesariamente el aspecto de interés en su cara, así que tenga cuidado de vocalizar su interés (“Sí … por supuesto, entiendo”, etc.)
  • Siempre responda con preguntas y sea específico o detallista con sus respuestas.
  • Cuando entre en una habitación, anuncie su presencia para que la persona con pérdida de visión sepa que usted está allí. De manera similar, si la persona entra en una habitación en la que usted está, hágale saber que usted está allí.
  • Anuncie cuando se vaya del cuarto y a dónde va, si es apropiado. Por ejemplo, diga, “Voy a la cocina a traer un vaso de agua para beber.”
  • Indique cuando termina una conversación para que la persona con la que ha estado hablando no sienta vergüenza de seguir hablando con alguien que ya no está allí. Podrías decir: “Encantado de hablar contigo, Roberto. Lo veré luego”.

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